La ACB deja huella en Ibiza. (Diario de Ibiza)

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La afición ibicenca volvió a vibrar ayer con el baloncesto de élite. Sin equipos de referencia hace años (los últimos fueron el Puig d´en Valls en Liga Femenina, el Tanit en la Liga Femenina-2 y el Ibiza Bàsquet en la EBA), el partido amistoso que disputaron el Dominion Bilbao Basket y el ICL Manresa, conjuntos de ACB, fue una auténtica fiesta. Ganaron los bilbaínos 83-76.

Unas 900 personas abarrotaron el pabellón de Can Guerxo, en Sant Jordi, y disfrutaron de lo lindo con el espectáculo que brinda el deporte profesional. El encuentro fue la culminación al 30 aniversario del CRiC Ses Salines, que antes del choque homenajeó a Paco Vázquez, único ibicenco que ha llegado a jugar en la máxima Liga masculina española. El exjugador, que militó en los dos conjuntos, se mostró agradecido por el detalle saliner.

El partido fue bastante igualado hasta la recta final del último cuarto, en la que la calidad de los bilbaínos en los momentos clave lo decidió a su favor. El primer cuarto acabó 14-14 y al descanso el marcador era de 37-35. En el tercer periodo quedaron las cosas en 62-57, y en el cuarto acto el parcial fue de 21-19 para fijar el 83-76 definitivo.

Fueron los vascos, que actuaron de locales, los que levantaron más simpatías entre el público, especialmente entre la chiquillería de jugadores del Ses Salines que ocupó la grada supletoria montada en uno de los fondos del pabellón.

Cada una de las acciones de calidad arrancó la ovación de los seguidores. El más espectacular fue el pívot Shawn James, que se hartó de poner tapones y que incluso encandiló con un espectacular alley oop que finalizó colgándose de la canasta. Cada una de sus intervenciones fue aplaudida a rabiar e incluso la grada joven coreó su nombre en alguna ocasión.

La calidad de López y Mumbrú
El partido también dejó destellos de la grandísima calidad de los exinternacionales Raúl López y Álex Mumbrú, dos veteranos de guerra de ACB que no han perdido facultades y que siguen aportando mucho a los vizcaínos. Con los ´hombres de negro´ también jugó el jovencísimo Álex Suárez, que compartió selección en categorías inferiores con el ibicenco Javier Medori, heredero natural de Vázquez y que juega en el Palma de LEB Oro.

En el Manresa destacó la labor colectiva del equipo. Nunca perdió la cara al duelo.

Diario de Ibiza.

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