Joe Arlauckas: «Doncic es increíble, pero nadie tiene la cabeza, el corazón y los huevos de Drazen Petrovic» (Diario de Ibiza)

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El estadounidense Joe Arlauckas (Rochester, 1965) es uno de los jugadores más queridos de la planeta básket. Siempre será recordado por formar una pareja letal junto a Arvydas Sabonis en el Real Madrid campeón de la Euroliga en 1995.

Debe ser bonito vivir días como este All Star en Ibiza, que son auténticas fiestas del baloncesto.

Sí, creo que tenemos la fortuna de que nos llaman para cosas así, pensadas para ayudar a que el baloncesto crezca. En España hace falta un empujón e intento estar siempre disponible.

El Real Madrid ganó su cuarta Copa del Rey consecutiva. Pese a que pasó muchos apuros en alguna eliminatoria, parece que ahora está un escalón por encima del resto.

Están jugando bien, en la Liga ACB no hay duda de que están por encima. Siempre había dos equipos, pero el Barça ha pegado un bajón. Va a ser un poco más fácil para ellos la Liga ACB, pero la Euroliga la tienen más complicada. Me gusta la trayectoria del equipo, ya que para estar bien al final tienes que sufrir algo durante la temporada.

Luka Doncic está siendo una de las sensaciones en Europa.

Es increíble. Un chico que tiene 18 años… Es impresionante lo que hace. Es el típico que con 16 años dudas un poco de si va a poder llegar tan arriba, pero es buenísimo. Los números que consigue y la facilidad con la que se mueve por la pista es impresionante. Hay muy pocos jugadores así.

¿Es cosa de los medios de comunicación o es sensato compararle con Drazen Petrovic?

No, no se puede comparar, son jugadores totalmente diferentes. Petrovic era muy atacante, Doncic es más jugador de equipo. Reparte muchas asistencias y rebotea. Es más completo que Drazen. Pero no hay nadie que tenga ni la cabeza, el corazón y los huevos que tenía Petrovic. Es difícil comparar a cualquier jugador con un tipo así.

Esta semana ha pasado algo en la NBA que no es fácil de entender desde Europa. Golden State Warriors cortó a José Manuel Calderón a las pocas horas de ficharlo. ¿Cómo se puede explicar en España?

Es un negocio. La gente no sabe que en la NBA el jugador es parte de este negocio y es algo que sucede todos los días. Aquí salta a los medios porque le ha pasado a un jugador español, pero es algo que pasa dos o tres veces cada mes. Te echan, te fichan, te cambian y te vuelven a echar, es parte de la vida del jugador de baloncesto. Menos mal que ganamos mucho dinero [ríe]. Un día somos solomillo y el otro bistec, en dos días cambia todo.

El modelo NBA es posiblemente el más exitoso del planeta deportivo. ¿Cree que se puede exportar algo a Europa?

Hay que cambiar muchas cosas. La NBA son todo franquicias, es diferente. Aquí se depende mucho de los patrocinadores y del dinero de los bancos. Una crisis lo cambia todo y salir de ello es muy difícil. Hasta que se cambie este modelo será muy complejo crecer como la NBA.

Se ha hablado en la presentación antes del partido de su récord de anotación en un partido de Euroliga [63 puntos ante Buckler de Bolonia], una competición que ganó con el Real Madrid en 1995 junto a Arvydas Sabonis. ¿Con qué recuerdo de su carrera se queda?

Me quedo con casi todo. Todas las amistades que he hecho gracias a los años que pasé en España, Grecia e Italia… Este deporte me ha aportado muchas cosas buenas. Ganar la final de 1995 fue algo muy importante en mi carrera. Siempre es bonito ganar, pero al final no sé ni dónde está la Copa. La tengo y la aprecio muchísimo, pero me quedo con mis experiencias. Soy un chico de una ciudad del norte de Nueva York que no tenía ni pensado ser profesional del baloncesto y ahora me veo después de tantos años viviendo fenomenal en España.

Usted es un jugador muy querido por la afición del Real Madrid. ¿Sigue notando este aprecio de su equipo y de toda la afición después de tantos años?

Sí, bastante. No era consciente de ello, pero los americanos de mi época sabemos lo que es jugar por unos colores. Veníamos de cuatro años de Instituto y cuatro de Universidad pensando siempre en nuestros colores. Creo que esto lo traje aquí en todos los equipos que pasé. La gente me vio como alguien al que le importaba el equipo por encima del dinero. Después tuve la suerte de ir a Madrid y ganar títulos. Solo puedo estar agradecido a todo el mundo porque he tenido mucha suerte.

Diario de Ibiza.