MIGUEL TOMÁS MARTÍNEZ, ÁRBITRO, YES SIR.

Historias para el fondo documental de la fundación FEBIB1935.
Yes Sir!!!! (Sí señor!!!!)

Fue la primera falta que le pitó, nuestro protagonista Miguel Tomás Martínez a Wayne Robinson y esa fue la respuesta del jugador, un pívot americano portentoso, elegante y autentica leyenda en el Real Madrid, formando pareja con Fernando Martín, ahí es nada… apuraba sus últimos años en España con un Cacaolat Granollers con aspiraciones comandado por el eterno base Chichi Creus, enfrente la Cibona de Zagreb de uno de los mas grandes jugadores de Europa, el malogrado Drazen Petrovic, el sitio seguro nos suena, Pabellón Blanca Dona de Ibiza, año 1986, partido amistoso.

Este pasado martes había quedado con Miguel Tomás Martinez, ex árbitro, ex delegado federativo en Ibiza y Formentera, aunque a lo único que me niego añadir el prefijo ex, es a su pasión por el baloncesto, en el puzzle de la historia del baloncesto Pitiuso y Balear, no me podía faltar su figura, Tomás y Seguí; Seguí y Tomás, formaron una pareja de árbitros durante años en Ibiza, arbitrando centenares de partidos, que muchos recuerdan, siempre he pensado que para ser árbitro, tienes que tener una pasta especial, te gusta el baloncesto, pero huyes de los focos, pocas veces recibe el aplauso del pabellón, ellos buscan justo lo contrario ser desapercibido, si en una larga crónica periodística leen el epíteto “correcto”, después de su nombre, quedan satisfechos, cuando por el contrario se escriben algún párrafo de más sobre el, es porque ha habido alguna polémica, sin embargo Miguel Tomás Martinez, le encanta el baloncesto, le encantaba arbitrar, el silbato se lo tomaba como una responsabilidad, tratando de ser lo más justo posible, incomprendido muchas veces, él continuaba su compromiso semanal arbitrando uno, dos, tres partidos, los que hiciese falta, para no detener la competición. Es un amante del baloncesto de cantera, no solo ha arbitrado infinidad de partidos sino que ha formado y ha tratado siempre de ayudar a las nuevas generaciones de árbitros y a los jovencísimos jugadores que empezaban, para que entendieran el sentido de la infracción que les señalaban, haciendo referencia al 35 aniversario del Mundial de Baloncesto que se celebró en Ibiza, recuerda como , junto con otros amantes del baloncesto, subió diariamente al pabellón militar de Sa Coma, semanas antes, para lijar la pista, tablilla por tablilla y repintarla, para que las lineas del campo se vieran perfectamente desde la grada, hicieron en palabra suyas “la mili del mundial”, los que asistieron como espectadores seguro que no se percataron del detalle, fue una más de las muestras de compromiso y dedicación al baloncesto de manera anónima. Durante la competición llevaba el crono y su mujer fue auxiliar de mesa, disfrutando en primera fila del ambiente de un mundial.

Algunos leyendo este post, fruncirán el cejo, o se les escapará una leve sonrisa, recordando aquella falta que me pitó o aquel partido que perdimos, en la última jugada donde me pito pasos, es posible que tengan razón, Miguel Tomás Martinez, nunca ha pensado que fuese infalible….Cuando pito la segunda personal a Wayne Robinson, este se giró y en un brinco levantó el brazo en un instante mirando a nuestro protagonista y se oía desde la grada “Yes Sir” ! Si señor! aunque torciendo levemente el gesto, mostraba de una forma elegante su disconformidad pero a la vez respeto y por la figura arbitral y acato de su decisión equivocada o no. Este es el legado que nos deja , esta pequeña historia de baloncesto, de un gran personaje Miguel Tomas Martinez, como todos los árbitros, merecen nuestro profundo respeto y apoyo, por su trabajo, tomen la decisión acertada o no, su labor merece reconocimiento, ! Si Señor,!! ” Yes Sir”.

Pd: En ese mismo partido, Drazen Petrovic fue expulsado por cinco faltas personales.

Por Jacinto Real para el Fondo Documental de la Fundación FEBIB1935 de la Federación Balear.

Anuncios